Las Carreras Profesionales de la Proxima Decada
Estamos a punto de ingresar a la segunda década del siglo XXI. Luego de las expectativas que se generaron con el cambio de siglo podemos asegurar que, en el campo de la innovación y la informática, ha habido una serie de cambios sustanciales. Las empresas reconocen que sin innovación lo que hay en el futuro es desaparición. Y en lo referente a la informática, los descubrimientos en cuanto a electrónica y cibernética, así como los avances en nanotecnología y nuevos materiales, dispararon los resultados en el mundo de la computación. El impacto de las redes sociales o la capacidad de almacenamiento, por ejemplo, han revolucionado a los mercados. Hoy vivimos en un mundo abocado a los servicios y por tanto a las exigencias de los usuarios. Por tanto nuevos usos y costumbres deben imponerse.

Se habla con propiedad que el Mundo necesita de mayor cantidad de técnicos e ingenieros. Es cierto, pero ello también debe ir acompañado de una nueva forma de pensar, con mayor sostenibilidad, pensando no sólo en la coyuntura del presente, sino en aquellos que, o son niños todavía, o están por venir. Pensar en las futuras generaciones, para que gocen de manera similar a nosotros, aunque sea lo poco que nos queda, es una prioridad.
Es así que hay una serie de nuevas profesiones para la próxima década que está por empezar. Cada vez se requiere de menos ingenieros, sin embargo las nuevas universidades y aún las antiguas, pensando seguramente en las rentas, crean innecesariamente nuevas facultades de derecho. Pero volviendo al tema ¿Cuáles son las nuevas profesiones que se necesitarán en la próxima década?
Según lo que pude leer en el Portal de CNN, las nuevas profesiones están relacionadas con la tecnología, la ingeniería, negocios, recreación o criminalidad. Es la realidad del mundo actual. Y la oferta universitaria debe de estar de acuerdo a la demanda, a la realidad.
Las nuevas carreras son: Ingeniería de música o sonido, ciencias de la tierra, criminalidad, ingeniería de sistemas robóticos o digitales, ingeniería del agua, ingeniería ambiental o de la naturaleza y negocios electrónicos. Cómo podrá apreciar, hasta los nombres o han cambiado o se han fusionado.
La oferta universitaria se modifica en función de las necesidades de las sociedades. Si observamos lo que se ofrece en otras universidades del Mundo, pues nos daremos cuenta de lo desactualizados que estamos pues, a puertas de la temporada de admisión a las escuelas universitarias en el Perú, en nuestro país se siguen enseñando materias como abogacía, contabilidad, psicología y administración.
Tenemos que empezar a cambiar.
La ingeniería del sonido o de la música, va de la mano con el desarrollo de servicios del ocio, pues por los adelantos tecnológicos cada vez hay más tiempo libre. Los estudios de las ciencias de la tierra unen en una sola carrera a profesiones como la geología y la ingeniería de minas. La criminología es una especialidad que tiene que ver con un sistema complejo, la delincuencia, que cada vez se comporta con mayor eficiencia. La ingeniería del agua es fundamental en un mundo en que los recursos hídricos son cada vez más escasos, lo cual se agrava en un contexto de mayor crecimiento poblacional. La ingeniería del ambiente es importante en países como el Perú, en que la biodiversidad y el gran número de pisos ecológicos exigen un mayor cuidado y, finalmente, la ingeniería robótica y de sistemas digitales deberá proveer de un capital humano que permita a nuestro sistema productivo ingresar a niveles de mayor competitividad. Igualmente la ingeniería física, que jugará un papel notable en la generación y nuevas búsquedas de energía, pues nuestros recursos hídricos pueden desaparecer como consecuencia del cambio climático. En ese sentido son risibles las declaraciones del presidente Alan García, en el sentido que el Perú no necesita de otras formas de energía en 100 años pues tenemos suficiente agua. Nada más demagógico y alejado de la realidad.
Sin embargo hay una variable que tenemos que tomar en cuenta: el papel del estado. En diversas oportunidades he comentado que se requiere de un rol más protagónico del estado en la educación. Este se debe de manifestar, fundamentalmente en una mayor inversión en la universidad pública. Si mejora, gracias a mayores recursos, la educación pública, obligará a la educación privada a mejorar, pues habrá mayor competencia, y de esa manera todo el sistema se beneficiará. El estado, a través de los gobiernos de turno, debe alinear sus esfuerzos a una visión prospectiva, en función de qué tipo de país queremos, que es lo que nos imaginamos, y, de esa manera, cómo podemos construirlo a partir de las profesiones que se necesiten.
Las nuevas profesiones ya se vienen dictando en otras latitudes. Por aquí, el tema educativo es ignorado en la discusión de la agenda pública, fundamentalmente por una miopía del mundo político y empresarial, que salvo contadas y notables, excepciones, vive atada a la coyuntura y a la solución de problemas del día a día.
Ing. Juan Sheput


