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Teodoro Rojas, entonces comunero de Tupicocha, decidió recolectar el agua de lluvia

Comuneros de Huarochirí rescatan agua de lluvia para combatir sequía

Han construido 7 pequeños reservorios que almacenan un millón de m3.
Pobladores cambiaron sus hábitos de cultivo y riegan por goteo

En San Andrés de Tupicocha se viven lostresprimerosmesesdelaño en medio de una densa neblina. Las nubes no solo están en el cielo, también se las puede ver a los pies de esta localidad ubicada a 3.200 m.s.n.m.enlasierradeHuarochirí.

Vivir en Tupicocha no era fácil hasta hace unos años. A pesar de encontrarse a tres horas de Lima, sus 1.500 pobladores solo cultivaban para su consumo. No tenían suficiente agua para sembrar productos comerciables y su incipiente ganadería erosionaba sus suelos.

Ello hasta hace dos décadas, cuando Teodoro Rojas, entonces comunero de Tupicocha, decidió recolectar el agua de lluvia, hecho que podía garantizar el abastecimiento del recurso durante todo un año. Así, los campesinos empezaron a construir embalses artesanales en las partes altas de la cuenca. La lluvia fue generosa, la gravedad hizo su trabajo y los cultivos empezaron a aumentar.

LA GRAN REPRESA Y OTRAS 6

Rojas fue elegido luego, en el 2006, alcalde de Tupicocha. Para entonces ya sabía cuál sería su primera obra: una gran represa que evitara que los comuneros se fueran a Lima por falta de agua.

Tres años después ya estaba listo el reservorio de Oruri, el cual puede almacenar 500.000 m3 de agua y regar 166 hectáreas. Para este se aprovechó una explanada natural y se construyó un gran muro de contención. La inversión fue de casi un millón de soles.

En la actualidad la comunidad cuenta con siete minirreservorios que pueden acumular, entre todos, casi 1’000.000 de m3 para regar hasta 300 hectáreas, con lo que se benefician 200 familias.

Pero Rojas sabía que no bastaba con juntar agua. Con la asesoría del Centro Global para el Desarrollo y la Democracia (CGDD), los comuneros han aprendido también a usar mejor el recurso. Hoy los campos se riegan por goteo. Además se siembran productos que necesitan menos agua (como alfalfa y alverja) y se reforesta la ladera para atrapar el agua de manera que esta se filtre en la tierra y aparezca luego en las partes bajas de la cuenca.

Juan Sánchez, director del proyecto de desarrollo de la cuenca de Lurín, cuenta que el ejemplo de Rojas será copiado por otros distritos. Incluso se ha propuesto un programa nacional para la construcción de pequeños reservorios. Por ahora el alcalde de Tupicocha supervisa su próximo proyecto, un reservorio compartido con sus vecinos de Santiago de Tuna.